Por José Luis Hernández Jiménez
Y repito:
Ahí en donde el petróleo se industrializa y se consume, crea riqueza. Es el caso de las naciones ricas. Y al revés: ahí en donde el crudo se saca del subsuelo para, principalmente, venderlo al extranjero, no solamente no se crea riqueza, a pesar de que el precio del barril sea alto, sino que crece la pobreza. Es el caso de nuestro país.
Por eso, por ejemplo, en México, país petrolero, la gasolina, un derivado del crudo, es más cara dentro del país que fuera. Y como este ejemplo, hay cientos.
¿En dónde está el secreto? El secreto está en su industrialización, en echarle, cada vez más, valor agregado al también llamado “oro negro”.