PETROLEO MALDITO (3ª. Parte)
Por José Luis Hernández Jiménez
(Para Alfredo del Valle, asesinado hace dos años, en el DF, un 15 de abril, sin que las autoridades hayan esclarecido algo).
Primero, esperando que sirva de algo a muchos de mis cuates y cuatas, sigo removiendo la memoria histórica sobre el petróleo mexicano.
Recordemos el ramo ya tiene más de 100 años. Porque el primero que dijo que el petróleo era nuestro no fue el General y Presidente Lázaro Cárdenas mis estimados. Fue otro General y también Presidente, don Porfirio Díaz. Como regalote navideño al pueblo mexicano, el 24 de diciembre de 1901, don Porfirio emitió la Ley del Petróleo en donde se estableció por primera vez en la historia nacional, la regulación estatal sobre “la exploración, explotación, comercialización y transportación de petróleo o carburos gaseosos de hidrógeno” a través de la Secretaria de Fomento, Colonización e Industria.
Esta norma fue una de las que sobrevivieron al movimiento armado y se recogió en la Constitución de 1917. Ahí dice que los productos del subsuelo, como el petróleo, pertenecen a la nación y que el Estado puede concederlos a particulares, bajo condiciones atendiendo al interés público. El petróleo no se nacionalizó hasta 1938, sino mucho antes.
Lo que ocurrió el 18 de marzo de 1938, fue que, ahora sí, el Presidente Cárdenas, expropió las empresas petroleras que se negaron a acatar una resolución de las autoridades laborales en la que se buscaba que la explotación de que eran objeto los trabajadores de dichas compañías, no fuera tan inmisericorde. Con este acto, se ejerció la soberanía nacional diciendo a esos empresarios: “como no acatan las reglas del país, les recuerdo que el petróleo es de la nación mexicana, por lo tanto nos quedamos con sus instalaciones y se las pagamos a plazos”. Y en junio de ese mismo año, se creó PEMEX como empresa nacional. La indemnización correspondiente se pudo pagar hasta 1962.
Infortunadamente, fue el propio Lázaro quien, al momento de dejar el poder, con la entrega de la Presidencia a Manuel Ávila Camacho en lugar de a Francisco Múgica Montoya, dio el viraje ideológico. Y las medidas cardenistas empezaron a ser revertidas.
A partir de 1940, PEMEX empezó un proceso, casi imperceptible, de desnacionalización pues ¿quién ejerce la nacionalización? El gobierno. Pero no es lo mismo el gobierno de Cárdenas que el de Ávila Camacho ó el de Miguel Alemán ó de etc., etc.
Cuando inicia el gobierno del Presidente López Portillo, se nota que en los hechos se aplica aquello de que PEMEX en lugar de ser de la nación, es propiedad del gobierno. E inicia, un acelerado proceso de privatización de esa industria que, a la fecha, sigue.
En 1976, con el gran endeudamiento con el extranjero, PEMEX es hipotecado. Miguel de la Madrid inicia el pago de dicha hipoteca con la venta de algunas empresas del estado. Salinas de Gortari, hecha la casa por la ventana y remata poco mas del 90 por ciento de esas empresas y da un gran empujón a la privatización de la industria petrolera. Para cerrar con broche de latón, la era priísta, con el llamado “error de diciembre”, el Presidente Ernesto Zedillo, vuelve a hipotecar la producción del llamado “oro negro”.
Y ahora, a 68 años de iniciada la desnacionalización de la industria petrolera y a 32 años de iniciada la privatización de PEMEX, a algunos “les cayó el veinte” muy tarde y ya gritan “¡no a la privatización de PEMEX!”.
En segundo lugar, van algunas propuestas para reformar a PEMEX (a ver si no me toman la tribuna los que parecen estar conformes en que todo siga igual).
Uno. Lo que se debe reclamar no es No privatizar sino ¡Nacionalizar a PEMEX!, para que el beneficio de dicha industria no siga siendo para unos cuantos sino para la nación completa.
Dos. Una forma de hacer efectiva dicha nacionalización, es lograr que arriba del Consejo de Administración reformado como señala la iniciativa oficial, haya un Consejo Nacional de Vigilancia y Supervisión de que esa empresa no pierda el rumbo, formado no solo por el gobierno federal sino por representantes del Congreso General, en donde estén todos los Partidos, por representantes de las grandes Universidades publicas y del IPN, por representantes de los principales medios de comunicación electrónicos y escritos y por representantes de la sociedad civil y que dicho Consejo rinda un informe anual a la sociedad.
Tres. Que se castigue a los responsables directos de la corrupción que impera en la empresa y de la mala situación de PEMEX, como una forma de que situación similar no se vuelva a repetir.
Cuatro. Que se deje de exportar petróleo y en lugar de ello, se industrialice en México.
Cinco. Que se retomen las propuestas que Cuauhtémoc Cárdenas hace para fortalecer a PEMEX ya que al parecer es el único que presenta algo coherente.
A ve si con estas propuestas el petróleo vuelve a ser una bendición para México y no una maldición de la que casi toda la clase política pretende salpicarse.
PD. Qué le pasa a los legisladores del PRD que proponen que si se reforma o no PEMEX se vaya a un referéndum, cuando dicha consulta ni siquiera está reglamentada. ¡Ah, si serán!
México D. F. a 16 de marzo del 2008
LLegó a mi computadora un mail en donde se menciona, que Lázaro Cardenas del Rio dao su “trabajo en la nacionalización del petróleo” tiene “constitucionalmente” asignada una pensión vitalicia para él y su familia de un centavo de dolar por cada barril de petróleo que se extraiga del territorio nacional, si esto es verdad,no hay que buscar mucho de dónde también se puede juntar dinerito, para crear industria petroquímica yde refinamiento aquí en México no creen, bueno para que esto empieze, lo primero que debe de xistir es veracidd en este comentario, que tan cierta es esta información?
comentario por Juan — Junio 10, 2008 @ 3:25 am |